Acelerar Windows 10 para que funcione mucho más rápido

No hay que quitarle mérito a Microsoft con el desarrollo de Windows 10. En pocas palabras, ha logrado crear un sistema operativo que funciona con bastante más soltura que las versiones inmediatamente anteriores (caso Windows 7 o Windows 8). Considerando que cada PC alrededor del mundo es un universo aparte donde convergen suficientes variables, que Windows 10 se adapte de manera efectiva a la mayoría de estos ordenadores es algo meritorio desde el comienzo.

Pero no siempre es así. En algunos casos, sobre todo en ordenadores más viejos, el rendimiento de Windows 10 deja mucho que desear. Si bien no hay fallos ni bugs que temer en el arranque o durante el trabajo general en la PC, sí pueden existir algunas configuraciones específicas que minen la eficiencia y el rendimiento en la ejecución del sistema operativo.

Atención: ¿Todavía no tienes Windows 10 instalado? Puedes descargarlo en nuestra página: Descargar Windows y seguir guía de instalación.

Por ello, aquí se resumen los suficientes trucos y consejos para que Windows 10 vaya más rápido, y mejor. Claro está que dependerá de la PC que tengas, por lo que no es válido esperar milagros. Pero, sí podrás confiar en que los programas andarán de forma más rápida, el ordenador encenderá en menos tiempo y, por si fuera poco, no habrá periodos en los que el PC se queda, literalmente, “congelado”. ¡Vamos allá!

Windows 10: Acelerar el arranque

Aunque no es una situación común, más de un usuario se ha quejado de que el PC no arranca de forma rápida con Windows 10. Algunos afirman que esperan varios minutos antes de que el PC por fin les dé la bienvenida y les permita usarlo. El arranque lento es fácil de identificar, ya que el cursor aparecerá sobre la pantalla, pero el fondo se quedará en negro. Luego de un rato es que el sistema operativo comienza su protocolo de bienvenida.

A pesar de que la mejora en el rendimiento de arranque de Windows 10 dependerá directamente del equipo que tengas, los siguientes trucos te servirán para aligerar la carga inicial. Estos trucos son válidos para los usuarios que, incluso, no se quejen de que Windows 10 inicie lento.

Eliminar la posibilidad de un malware

Internet es hoy mucho más seguro que hace 5 años. Pero siempre están los equipos que sufren el ataque de un malware. Este tipo de virus no sólo va dañando el sistema y el equipo en general, sino que ralentiza su inicio de forma considerable.

Por ello, lo primero que debes hacer es asegurarte de que no existen, o de eliminarlos si los hay. Con softwares especializados en este tipo de problemas, como Panda Cloud Antivirus, MalwareBytes Anti-Malware o la versión online de ESET Nod32, podrás deshacerte de estos molestos problemas de una vez.

Problemas de compatibilidad de drivers

Al ser Windows 10 un sistema operativo totalmente nuevo, existen problemas de compatibilidad con algunos drivers. Pueden ser drivers de discos duros, de tarjetas de red, de video o de audio. Lo cierto del caso es que los problemas de compatibilidad generan una ralentización bastante pronunciada, porque el sistema operativo necesita reconocer primero las partes del equipo antes de iniciarse.

Hay dos posibles soluciones: la más económica es actualizar todos los drivers, con programas como Driver Booster; la más costosa es comprar partes que sean compatibles con el sistema operativo (por defecto, las fabricadas en los últimos 2 años).

Activar el Modo de Arranque Rápido

En el sistema operativo Windows 10 es posible configurar un modo de arranque más rápido. No obstante, en algunas configuraciones –dependerá de tu instalación del SO- no estará disponible, o bien estará oculto.

Esto es lo que deberás hacer para encontrarlo y activarlo:

  • Entra a Opciones de Energía en las Configuraciones. Si lo quieres más fácil, escribe en el Buscador o dile a Cortana exactamente eso: “opciones de energía”.
  • En el menú que se encuentra del lado izquierdo pulsa en Elegir comportamiento de botones de Encendido/Apagado.
  • Ve a Cambiar configuración actualmente no disponible. Tras esto, en la sección de Configuración de Apagado, que se encuentra en la parte inferior, aparecerán nuevas opciones.
  • Allí activarás el arranque rápido. Deberás seleccionar la opción Activar el Arranque Rápido. Tras esto, reiniciarás el PC.

Como se decía anteriormente, dependerá estrictamente de la configuración de tu ordenador. En algunas versiones del sistema operativo esta opción no está disponible.

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Memoria: Alivianar la carga inicial para deshacerte de la ralentización del PC

La mayoría de los problemas de rendimiento en Windows se deben a que la memoria siempre está por niveles muy altos en cuanto a uso, lo que provoca la ralentización. Por eso, alivianar su carga inicial es una buena forma de que la PC ande mucho más rápido. Esto es lo que debes hacer:

  • En el Buscador, en Cortana o en Configuraciones busca el Administrador de Tareas. Algunas versiones de Windows permiten encontrar esta opción haciendo clic con botón secundario en la barra de tareas. Otros, mediante la combinación de teclas CTRL + ALT + SUPR.
  • Ve a la pestaña Inicio. Allí encontrarás todos los programas que se inician de forma automática cuando enciendes tu ordenador con Windows 10.
  • Como verás, hay 4 columnas. Nombre, Editor, Estado e Impacto de Inicio. Buscarás en Impacto de Inicio los programas que tengan categoría de Alto o de Medio. Es decir, los que tienen prioridad alta o media y que consumen muchos recursos cada vez que Windows 10 se inicia.
  • Revisa cuál de estos programas marcados como Alto o Medio no usas habitualmente. Los que no uses, deshabilítalos en la columna Estado, pasando de Habilitado a Deshabilitado.
  • Reinicia tu ordenador.

Aunque los deshabilites, siempre que los necesites podrás ejecutarlos con normalidad. Recuerda nunca deshabilitar los arranques del sistema, controladores, o los programas que no conozcas. Si tras reiniciar compruebas que algo funciona mal, siempre podrás volver allí y probar a Habilitar o Deshabilitar hasta encontrar el fallo.

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Retrasar el inicio de los servicios del sistema para arrancar Windows 10 más rápido

Además de los programas que se cargan automáticamente en cada inicio de Windows 10, también hay otras aplicaciones que cargan cada vez que enciendes el ordenador. Son los llamados Servicios del sistema. Estos son, en resumen, un manojo de aplicaciones o funciones específicas que Windows 10 necesita para controlar todos los componentes del ordenador (sonido, pantalla, batería, teclado, mouse,…). Algunos de estos servicios del sistema son necesarios, pero muchos de ellos pudieran estar detrás de un bajón en el rendimiento del PC a la hora de arrancar con normalidad.

Como bien se anticipó, casi todos los Servicios del sistema son necesarios para Windows 10, por lo que esta opción está sólo prescrita para usuarios avanzados o con conocimientos en el campo. Si no tienes idea o no te sientes con confianza, simplemente no lo intentes, ya que podrías alterar el funcionamiento de Windows 10, lo que restaría en lugar de sumar.

Si te decantas por hacerlo, esto es lo que necesitas realizar:

  • Con el Buscador o con Cortana busca “ejecutar”. Cuando se abra, escribirás exactamente esto (sin las comillas): “services.msc”
  • Se abrirá una ventana llamada Servicios o Servicios Locales. Aquí deberás tomarte un tiempo para leer y examinar de qué trata cada uno, y así saber cuáles son indispensables, y cuáles parecieran no serlo.
  • Si ves que alguno no es importante que inicie apenas enciendas el PC, cambia su Tipo de Inicio (columna 4) a Automático (Inicio retrasado). De esa forma no lo desactivarás, pero el servicio del sistema se iniciará después del inicio del sistema operativo.
  • Reinicia para que los cambios surtan efecto.

Acelerar automaticamente

Mejorar el rendimiento general del sistema operativo

Con los consejos anteriores, lograrás que el sistema operativo inicie de una forma más rápida y sin complicaciones. Ahora bien, el rendimiento inicial no se traduce en un buen rendimiento general, por lo que es posible que durante el uso del PC el sistema presente ralentizaciones o incluso se quede colgado, congelado, petrificado, o cómo gustes nombrar a ese incómodo momento. Es allí donde entran en consideración los siguientes trucos para Windows 10, encaminados directamente a mejorar el rendimiento general de tu ordenador.

Empieza por lo básico: Windows y su forma de arreglar los problemas

Aunque no es una novedad, en Windows 10 la opción de Solución de Problemas funciona mucho mejor que en versiones anteriores de Windows. Por eso, es una buena manera de ir comprendiendo algunas cosas que están funcionando mal en el PC y que ralentizan su rendimiento. Como se dijo, es el punto inicial.

Debes hacer lo siguiente:

  • Entra a Panel de Control.
  • Busca la opción Solución de Problemas.
  • En la ventana principal de Solución de Problemas verás que hay opciones para buscar en cualquier área inherente al equipo y al sistema operativo. Revisa cada opción y ve realizando las pruebas que el propio sistema sugiere. Tras esto es posible que no encuentres ningún fallo, pero servirá para descartar.

solucionar problemas

Evita la ralentización: Configura el tamaño de la memoria virtual o memoria caché

Tal vez todo esté funcionando bien con Windows 10, pero repentinamente el ordenador se cuelga por un par de segundos. Es posible que estés iniciando un programa, buscando una app en el directorio, o bien abriendo una ventana en el explorador de archivos. Es decir: algo tan normal que no explica por qué se ha ralentizado el equipo. En ese caso, lo más probable es que se trate de un problema relacionado con la memoria virtual del disco duro. Puedes solucionarlo de esta manera:

  • Ve al Panel de Control.
  • Pulsa en Sistema -> Configuración Avanzada del Sistema. Una vez allí, ve a la pestaña de Opciones avanzadas -> Rendimiento -> Configuración.
  • Ve a la pestaña Opciones Avanzadas, y en el apartado inferior de Memoria virtual, pulsa en el botón Cambiar…
  • Desmarca la casilla de arriba, llamada Administrar automáticamente el tamaño de archivo de paginación para todas las unidades.
  • Selecciona el disco duro donde esté instalado Windows 10 y marca la opción Tamaño Personalizado.
  • Deberás configurar Tamaño Inicial (MB) y también Tamaño Máximo (MB). En Tamaño Inicial colocarás la cantidad de tu memoria RAM multiplicada por 1,50. En Tamaño Máximo colocarás la cantidad de tu memoria RAM multiplicada por 3.

Por ejemplo: si tienes una memoria de 4 GB de RAM en tu ordenador, colocarás 6.144 en Tamaño Inicial (MB) y 12.288 en Tamaño Máximo (MB).

Debes saber que un GB contiene 1.024 megabytes (MB). Aunque también podrás multiplicar por 1.000, y el rendimiento no variará demasiado.

memoria virtual windows

Realiza una limpieza periódica de tu disco duro

A medida que pase el tiempo, Windows 10 irá acumulando todo tipo de ficheros en el disco duro. Pueden ser carpetas de caché, ficheros de instalación, archivos temporales y hasta entradas del registro. Todos estos archivos no te servirán de nada y es posible que Windows 10 no los necesite para ejecutarse. Por lo tanto, sólo están ralentizando tu ordenador.

Es por ello que al menos una vez cada 2 semanas realices una limpieza de todos estos archivos. No necesitarás hacerlo manualmente, sino que te apoyarás en programas como CCleaner. Esto no sólo aumenta el rendimiento general, sino que también puede influir positivamente en el arranque de Windows 10.

Desfragmenta de forma periódica tus discos duros

Si hace rato que andas por aquí, conocerás el significado de la palabra fragmentación. Es decir, dividir, alejar una cosa de otra. Por lo tanto, lo que hace una Desfragmentación es unir, cohesionar.

Con el uso de Windows 10, es posible que instales y desinstales programas, repares algunos instalados, borres ficheros, y muchas operaciones similares que van dejando espacios vacíos en los discos duros. Para llenar estos vacíos, el sistema operativo va tomando archivos que ocupen exactamente el mismo espacio en la memoria y los coloca en esos espacios vacíos.

Por eso, tras un largo tiempo es posible que algunos ficheros que necesiten arrancar juntos se encuentren en lugares muy distantes del disco duro principal. Una situación que ralentiza todas las operaciones en Windows 10. Para eso existe la Desfragmentación, que no es más que un proceso donde Windows 10 reúne todos los ficheros similares en un mismo espacio para que se lean, procese y ejecuten más rápidamente.

La desfragmentación de un disco duro debe hacerse al menos una vez cada mes en ordenadores que tengan mucha información, o una vez cada 3 meses en ordenadores con mediana o baja cantidad de información. Los discos sólidos (SSD) no necesitan ser desfragmentados. Sólo los HDD y discos duros externos que no sean SSD.

Para desfragmentar, debes hacer lo siguiente:

  • En el Buscador o en Cortana escribirás “desfragmentar”. Aparecerá la ventana de Optimizar Unidades.
  • Selecciona el disco duro que vas a desfragmentar (recuerda que no debe ser SSD).
  • Pulsa en la opción Optimizar.
  • Esperas a que termine, y listo. No requiere reiniciar.

optimizar unidades disco

Desactiva Cortana si no lo usas constantemente

No hay que dudar de que el asistente Cortana ha marcado un antes y un después en Windows. Sin embargo, es posible que en tu situación particular no necesites utilizar este asistente, o bien no lo utilizas con la suficiente frecuencia como para tacharlo de indispensable. Si bien Cortana no es una aplicación que consuma muchos recursos, sí ralentiza mucho el rendimiento del ordenador. Sobre todo en ordenadores viejos.

Para desactivar Cortana debes hacer esto:

  • Entra a Cuaderno o en Configuración
  • Pulsa en Cortana -> Desactivar Cortana

Y listo. Si deseas activarlo, debes hacer el mismo proceso.

Reiniciar y Apagar: opciones para liberar espacio en la memoria del PC

Este último consejo es bastante importante para los que tienen equipos con 4 GB de memoria RAM (o menos). Con el uso continuado del ordenador, la memoria RAM del equipo se copará fácilmente, por lo que Windows 10 comenzará a utilizar espacio disponible en el disco duro para evitar colapsar. Sin embargo, los discos duros (sobre todo los tradicionales) funcionan a una velocidad mucho más lenta que las memorias RAM, por lo que el funcionamiento será bastante cuestionable.

A su vez, programas potentes como las suites ofimáticas, los programas de diseño (Adobe y similares), y algunos juegos de última generación, cuando se cierran dejan archivos temporales ocupando el espacio de la memoria RAM. Reiniciar el equipo libera todo el espacio en la memoria y mejora el rendimiento general de Windows 10 de un tirón.

Aunque Windows 10 es uno de los sistemas operativos más livianos, con estos trucos y consejos podrás aumentar mucho más su rendimiento, desde que presiones el botón de encendido.